NEUMONÍA
DEFINICIÓN Y FACTORES DE RIESGO
La neumonía es una infección que inflama
los sacos aéreos en uno o ambos pulmones. Causa que los alvéolos pulmonares se
llenen de líquido o pus, lo que provoca tos con flema o pus, fiebre,
escalofríos y dificultad para respirar. Puede variar de leve a grave, según el
tipo de germen que causa la infección, su edad y su estado general de salud.
Se trata de la infección
que provoca mayor número de ingresos hospitalarios, y según datos del Instituto
Nacional de Estadística en España provoca alrededor de 10.000 muertes al año,
una cifra que se prevé que aumente debido al envejecimiento de la población y
el incremento de pacientes con enfermedades crónicas que los hacen más
vulnerables a sufrir complicaciones.
Las bacterias son la causa más común.
La neumonía bacteriana
puede ocurrir por sí sola. También puede desarrollarse después de haber tenido
ciertas infecciones virales, como resfríos o gripe.
Los virus que infectan las vías
respiratorias pueden causar neumonía. A menudo, la neumonía viral es leve y
desaparece por sí sola en pocas semanas. Pero en ocasiones es lo
suficientemente grave como para necesitar tratamiento en un hospital. Si tiene
neumonía viral, corre el riesgo de contraer también neumonía bacteriana.
Factores de riesgo:
- Edades extremas (menores de 2 años y
mayores de 65)
- Exposición a determinados químicos,
contaminantes o humos tóxicos
- Tener una enfermedad pulmonar
- Tener un sistema inmunitario debilitado
- Estilo de vida: fumar, consumir alcohol,
desnutrición, obesidad…
- Estar en un hospital, destacando la UCI.
Estar sedado o conectado a un ventilador.
- Tener problemas para toser o tragar
- Haber sufrido un resfriado o una gripe
recientemente
- Enfermedades crónicas: Diabetes Mellitus,
hepatopatías, cardiopatías, cáncer…
- Demencia
- Tratamientos inmunosupresores o con
corticoides de manera crónica.