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viernes, 20 de noviembre de 2020

Adultos. Definición y factores de riesgo. Vértigo.

 VÉRTIGO

DEFINICIÓN Y FACTORES DE RIESGO



El vértigo es una sensación de movimiento o giros que a menudo se describe como mareo; las personas que lo padecen sienten como si se estuvieran girando o moviendo, o como si el mundo estuviese girando a su alrededor. 
Existen dos tipos de vértigo; el periférico y el central.



  • El vértigo periférico se debe a un problema en el laberinto vestibular o en los canales semicirculares, estas forman la parte del oído interno que controla el equilibrio. El problema también puede englobar al nervio que conecta el oído interno y el tronco encefálico, el nervio vestibular. Alguna de las causas del vértigo periférico son la presión en el nervio vestibular (por un tumor), la enfermedad de Ménière, la irritación e hinchazón del oído interno, la inflamación del nervio vestibular, una lesión, el efecto algún medicamento o  el vértigo postural benigno.

  • El vértigo central se debe a un problema en el cerebro; generalmente en el tronco encefálico o en el cerebelo. Alguna de sus causas son la migraña, tumores, ACV (accidentes cerebrovasculares), convulsiones, esclerosis múltiple, algunos fármacos y enfermedades vasculares.

Los factores de riesgo para la aparición de vértigo son:

  • Haber sentido mareos con anterioridad
  • Ser adulto mayor
  • Tomar medicamentos que causen mareos




Adultos. Manifestaciones. Vértigo

VÉRTIGO

MANIFESTACIONES

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son la sensación de que la habitación en la que se encuentra la persona afectada y los objetos se mueven y están girando, o incluso que su propio cuerpo está en movimiento. Además de esto, el vértigo suele ir acompañado de inestabilidad, sudoración, náuseas, vómitos y palidez.

Otros síntomas que se atribuyen a esta enfermedad son:

  • Hipoacusia: pérdida de audición
  • Acufeno: ruidos en uno de los oídos
  • Sensación de taponamiento en los oídos

Algunas manifestaciones menos frecuentes son:
  • Caídas bruscas o síncopes
  • Intolerancia al ruido
  • Mareo crónico en espacios abiertos con mucho estímulo visual (centros comerciales)

Cuando ocurre una crisis de vértigo, el paciente se encuentra en una situación muy incapacitante y requiere tratamiento médico inmediato.

Adultos. Diagnóstico. Vétigo

VÉRTIGO

DIAGNÓSTICO

En la patología del vértigo y de los trastornos del equilibro es especialmente importante una correcta historia clínica que permita avanzar en el diagnóstico y representa. El vértigo es


capaz de generar problemas en el desarrollo de actividades diarias en la vida de una persona. Así pues se intenta valorar y determinar el grado de discapacidad que la enfermedad produce para la persona y familia.

Se realiza una exploración que consiste en una exploración otorrinolaringológica que abarca oído, fosas nasales, nasofaringe, cavidad oral y laringe. El objetivo es explorar su


conformación principalmente. También se valora la función dependiente de ciertos pares craneales (nervios craneales), que pueden dar información importante para la diferenciación entre un vértigo central y periférico.

Un posible diagnóstico enfermero es: 

Deterioro de la deambulación [00088]

Deterioro de la deambulación r/c deterioro del equilibrio m/p intolerancia a la movilización.

  • Objetivo (NOC):
    • Conducta de seguridad: prevención de caídas. [1909]
    • Deambulación: caminata [200]
  • Intervención (NIC):
    • Terapia de ejercicios: deambulación [221]
    • Ayuda al autocuidado [1800]
  • Actividades:
    • Colocar la cama a baja altura si es preciso.
    • Instruir al paciente a cerca de las técnicas de deambulación seguras.
    • Ayudar al paciente en el traslado si es necesario.
    • Establecer una rutina de actividades de autocuidados.
    • Considerar la edad del paciente al promover las actividades de autocuidados.
    • Ayudar al paciente a aceptar las necesidades de dependencia.


Riesco de lesión [00035]

Riesgo de lesión r/c disfunción sensorial.

  • Objetivo (NOC):
    • Conducta de seguridad: prevención de caídas. [1909]
    • Conocimiento: seguridad personal [1809]
  • Intervención (NIC):
    • Prevención de caídas [6490]
    • Enseñanza: proceso de enfermedad [5602]


  • Actividades:
    • Controlar la marcha, el equilibrio y el cansancio en la deambulación.
    • Ayudar en la deambulación a la persona inestable.
    • Mantener los dispositivo de ayuda en buen uso.
    • Describir el proceso de enfermedad si procede.
    • Describir los signos y síntomas comunes de la enfermedad si procede.
    • Evitar las promesas tranquilizadoras vacías.

Adultos. Tratamiento. Vértigo

 VÉRTIGO 

TRATAMIENTO

En cuanto al tratamiento, cuando se padece un episodio de vértigo se aconseja reposo con los ojos cerrados y el mínimo posible de ruido. Pero en cuanto al tratamiento específico, todo dependerá del tipo de vértigo que se padezca según los síntomas y las causas.

El vértigo posicional paroxístico benigno se trata precisamente con movimientos de cabeza que permitan tener todo en la posición correcta y que, normalmente, realiza el especialista en la consulta, aunque algunos de esos movimientos también se pueden hacer en casa. En muchos casos remite por sí solo pero su tratamiento es importante para evitar la incapacidad física y emocional que produce.



Otras, como la enfermedad de Menière que es producida por una alteración del oído interno, para su tratamiento, el paciente debe seguir en primer lugar una dieta baja en sal y eliminar líquidos, ya que, al acumularse en el oído interno, ocasionan el vértigo. Estos cuidados se acompañan con una la restricción de alcohol y nicotina, y la administración de diuréticos, con el fin de disminuir las crisis de vértigo y limitar la pérdida de audición. Deben seguirse también algunas medidas higiénicas como evitar cualquier actividad que pueda desencadenar las crisis de vértigo y prevenir los cambios bruscos de postura.


Aún así, siempre será el especialista el que aconseje un tratamiento u otro dependiendo de las condiciones que presente el paciente.
Cuando el cuidado de la alimentación no resulta efectivo, hay que acudir al tratamiento médico. Existen diversos fármacos que se indican según las características del paciente:
  • Diuréticos: al eliminar agua, se reduce la cantidad existente en el oído interno, para poder reducir la sensación de vértigo. De esta manera, mejora la audición y desaparece el resto de los síntomas.
  • Betahistina: aumenta la circulación en el oído interno y reduce la excitabilidad de las neuronas vestibulares sin somnolencia. El recambio de líquido es más rápido y el acúmulo, menor.
  • Otros: Prometazina y meclicina (los más utilizados para controlar mareos, náuseas y vómitos), Diacepam y clonacepam (muy útiles en las crisis agudas, pero con somnolencia importante lo que puede es complicar más la inestabilidad del paciente), metoclopramida (antiemético utilizado con alta eficacia sobre todo en los casos moderados)
Cuando el tratamiento médico para el vértigo no haya dado resultado se recurrirá a cirugía.